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Vapeadores tipos: guía completa de los principales tipos de vape en España

Vapeadores tipos guía completa de los principales tipos de vape en España

Si estás intentando entender los diferentes tipos de vaper, es normal encontrarte con nombres como pod, cartucho, vape pen, kit, mod, prellenado o rellenable (prefilled, refillable). Algunos describen el dispositivo completo. Otros hacen referencia a su forma, al depósito o al sistema de recarga.

En términos prácticos hay tres familias: los desechables, los sistemas pod y los mods o dispositivos avanzados. Dentro de los pods existen sistemas cerrados, que utilizan cartuchos prellenados, y sistemas abiertos, que permiten añadir e-líquido.

La elección no depende de cuál sea “el mejor” en general. Depende del mantenimiento que quieras asumir, del formato que te resulte más cómodo y de los consumibles que estés dispuesto a reponer.

Contenido dirigido exclusivamente a mayores de 18 años. La nicotina es una sustancia adictiva. Si no fumas ni vapeas, no empieces.

Tabla de contenidos

Antes de empezar: cómo funciona un vaper y qué significa cada palabra

Buena parte de la confusión viene del vocabulario. En muchas tiendas y conversaciones se usan palabras distintas para hablar de componentes parecidos, así que merece la pena aclararlas antes de comparar sistemas.

Cómo funciona un vaper

Aunque existan diferentes tipos de vape, el funcionamiento básico es siempre el mismo. La batería alimenta una resistencia, la resistencia calienta el e-líquido y de ahí sale el aerosol que se inhala por la boquilla.

Lo que cambia de un tipo a otro es cómo se activa el dispositivo, cuánta potencia entrega, qué clase de depósito lleva y qué piezas puedes cambiar o rellenar. Si quieres ver cada componente por dentro, tienes la guía sobre cómo funciona un vaper.

Vaper, pod y cartucho: qué es cada cosa

Un vaper, vapeador o cigarrillo electrónico es el dispositivo completo: batería, resistencia y un depósito o cartucho con el e-líquido.

Un pod puede significar dos cosas. A veces es el dispositivo compacto entero y otras veces solo el cartucho que va dentro. Por eso, cuando leas una ficha de producto, comprueba si “pod” se refiere al equipo o únicamente al recambio.

“Recargable” no siempre significa “rellenable”

Esta es la confusión más frecuente, y la que más dinero hace perder. La palabra recargable puede referirse a dos cosas distintas:

  • Que la batería se puede volver a cargar.
  • Que el depósito se puede rellenar con e-líquido.

Un dispositivo con batería recargable no tiene por qué ser rellenable. Un pod cerrado, por ejemplo, se carga por cable pero funciona con cartuchos prellenados que se sustituyen cuando se agotan. Si quieres asegurarte de que un depósito admite líquido, busca las palabras “rellenable” o refillable en la ficha.

Vape pen y kit de inicio

Un vape pen es sobre todo una forma: estrecha y alargada, parecida a un bolígrafo. Por dentro puede ser un sistema pod, un pequeño depósito rellenable u otra configuración, así que es más preciso tratarlo como un diseño que como una familia aparte.

Un kit de inicio significa que la caja trae el dispositivo y algunos accesorios, pero lo que incluye cambia según la marca: unas veces son cartuchos, otras resistencias o un cable. La palabra “kit” no garantiza que vengan todos los consumibles que vas a necesitar.

MTL, RDL y DTL: los tres tipos de calada

También verás vocabulario sobre la forma de inhalar. Conviene conocerlo desde el principio, porque condiciona bastante la sensación:

  • MTL o boca-pulmón: calada más cerrada, primero a la boca y después a los pulmones. Es la de casi todos los desechables y pods.
  • RDL o calada directa restringida: un punto intermedio, con algo más de aire.
  • DTL o calada directa a pulmón: entrada de aire más abierta y mucho más aerosol.

El tipo de calada depende del diseño, de la resistencia y de la potencia del dispositivo, y no se puede saber solo mirando el aparato por fuera.

Comparativa rápida de los tipos de vaper

Tipo de vaper ¿Qué se reutiliza? ¿Qué se cambia o rellena? Mantenimiento Cómo se reparte el gasto Para quién encaja
Desechable Nada El dispositivo completo Muy bajo Pagas menos al principio, pero repones el aparato entero Quien quiere algo inmediato y sin pasos
Pod cerrado La batería o dispositivo Cartucho prellenado Bajo Dispositivo más cartuchos compatibles Quien quiere reutilizar sin complicarse
Pod abierto El dispositivo E-líquido, pod o resistencia Medio Dispositivo más líquido y resistencias Quien quiere elegir entre más líquidos
Kit avanzado o mod Dispositivo y, según el modelo, batería Líquido, resistencia y otras piezas Alto Más inversión inicial y varios consumibles Quien busca potencia y control

Esta comparación es un punto de partida. Dentro de cada familia hay modelos de vaper con diferencias de tamaño, batería, activación, autonomía y compatibilidad.

Los principales tipos de vaper

1. Vapers desechables

Los vapers desechables son dispositivos todo en uno que vienen listos desde el primer momento. Integran batería, resistencia y e-líquido, así que no hay que rellenar el depósito ni sustituir componentes.

Cuando se acaba el líquido o la batería, se reemplaza el dispositivo completo. Algunos modelos incluyen un puerto de carga para poder aprovechar todo el líquido, pero eso no los convierte en rellenables ni reutilizables.

Su gran virtud es la sencillez. No hay que aprender nada: normalmente se activan al inhalar y no tienen ajustes. A cambio, apenas se pueden personalizar y generan más residuos que un sistema en el que conservas la batería.

Al comparar distintos tipos de vapeadores desechables, merece la pena mirar:

  • La concentración de nicotina de cada versión.
  • El sabor o perfil aromático.
  • El tamaño y lo fácil que resulta llevarlo encima.
  • La cantidad estimada de caladas.
  • Las instrucciones de uso y de eliminación.

En España, como en el resto de la UE, la normativa fija dos límites que igualan a casi todos los modelos: el depósito no puede superar los 2 ml y la nicotina no puede pasar de 20 mg/ml. Por eso verás la misma cifra de 20 mg en tantas fichas: es el máximo legal, no una característica del producto.

Las cifras de caladas, en cambio, son estimaciones del fabricante. La duración real cambia según la frecuencia de uso y la longitud de cada inhalación, así que sirven para comparar modelos entre sí, no como una promesa de días.

Sobre su futuro legal conviene ser preciso: hoy su venta está permitida en España, aunque desde septiembre de 2025 existe un anteproyecto que plantea prohibir la venta y el suministro de cigarrillos electrónicos de un solo uso. Ese texto todavía no se ha publicado en el BOE. Puedes consultar qué está confirmado y qué solo se ha propuesto antes de sacar conclusiones de un titular.

Cuando el dispositivo se agote, llévalo a un punto limpio o a un contenedor de residuos electrónicos y pilas. Nunca a la basura doméstica: lleva batería de litio dentro.

Puedes ver los vapers desechables de Lost Mary si quieres hacerte una idea del formato.

2. Sistemas pod: pods cerrados y abiertos

Los pods son dispositivos compactos que reutilizan la batería y funcionan con un cartucho o depósito reemplazable. Ocupan poco, caben en un bolsillo y piden bastantes menos conocimientos técnicos que un equipo avanzado.

Dentro de esta familia están dos de los tipos de vapers recargables más habituales: los pods cerrados y los pods abiertos. Puedes explorar vapers recargables para ver distintos formatos de dispositivos y cartuchos.

Pods cerrados o prellenados

Un pod cerrado combina una batería recargable con cartuchos que ya vienen llenos de e-líquido. Cuando un cartucho se agota, lo sustituyes por otro compatible; el dispositivo se queda contigo y se vuelve a cargar cuando hace falta.

Es el sistema reutilizable que menos mantenimiento pide, porque no hay que manipular botellas de líquido ni rellenar nada. Su única pega real es la compatibilidad: dos cartuchos pueden parecerse mucho y no funcionar con el mismo dispositivo, así que antes de comprar un recambio conviene confirmar la marca, el modelo exacto y la familia de cartuchos que admite.

Encajan bien con adultos que ya vapean y quieren reutilizar el dispositivo sin tener que rellenar líquido. En la colección de pods con cartuchos intercambiables puedes ver un ejemplo de cómo funciona este sistema.

Pods abiertos o rellenables

En un pod abierto eres tú quien añade el e-líquido al depósito. Según el modelo, tendrás que sustituir el cartucho entero o solo la resistencia.

Ofrecen más libertad, porque puedes elegir entre muchos líquidos compatibles y ajustar sabor y concentración de nicotina dentro de los límites legales. A cambio piden más atención: hay que vigilar el nivel de líquido, rellenar con cuidado, esperar a que la resistencia se empape antes de la primera calada y cambiar las piezas cuando el sabor empieza a decaer.

Antes de estrenar uno, mira qué líquido y qué resistencia recomienda el fabricante. La diferencia esencial con el sistema anterior se resume en tres líneas:

  • En un pod cerrado, cambias un cartucho prellenado.
  • En un pod abierto, rellenas el depósito con un líquido compatible.
  • En los dos casos, la batería del dispositivo se recarga.

3. Mods y dispositivos avanzados

Los mods son vapeadores más grandes que permiten controlar más parámetros. Según el modelo, pueden llevar regulación de potencia, entrada de aire ajustable, pantalla, batería reemplazable y distintos tipos de atomizador.

Están pensados para quien ya maneja conceptos como potencia, resistencia y compatibilidad. También exigen más trabajo: rellenar el depósito, limpiar componentes, sustituir resistencias y seguir las indicaciones de seguridad de la batería, sobre todo si usa baterías extraíbles tipo 18650.

Son los que más aerosol producen y los que más margen dan para afinar la experiencia. También los menos discretos y los que peor caben en un bolsillo.

Tipos de vaper y precios: cómo se reparte el coste

El precio de un vaper no se juzga mirando solo la etiqueta del aparato. Cada sistema reparte el gasto de una forma distinta: en unos pagas casi todo al principio, en otros pagas poco de entrada y vas reponiendo.

Tipo de vaper Desembolso inicial orientativo Lo que repones después
Desechable 6–10 € por unidad Nada: compras otro cuando se agota
Pod cerrado 8–20 € el kit Cartuchos prellenados, entre 4 y 9 €
Pod abierto 15–35 € el kit Líquido de 10 ml (5–8 €) y resistencias (2–4 € cada una)
Kit avanzado o mod 30–80 € o más Líquido, resistencias, cristales y, a veces, baterías

Son rangos orientativos del mercado español y cambian según tienda, marca y promociones. Como referencia concreta, en el catálogo de Lost Mary un desechable BM1000 está en 8,00 € y el BM600 en 6,50 €, mientras que un kit Tappo 2 cuesta 9,99 € y sus cartuchos parten de 4,50 €. Consulta siempre la ficha actual, porque los precios y la disponibilidad cambian.

Para comparar con criterio, mira estas cuatro partidas juntas:

  1. Precio del dispositivo o kit.
  2. Componentes que vienen en la caja.
  3. Precio y disponibilidad de los recambios.
  4. Cada cuánto vas a tener que sustituirlos.

No hay una cifra mensual válida para todo el mundo: el gasto depende del modelo, de la frecuencia de uso y del consumo real. La comparativa entre vapers desechables y recargables entra más a fondo en las diferencias entre ambos sistemas.

Cómo elegir el tipo de vaper adecuado

Si eres adulto y ya fumas o vapeas, estas seis preguntas ayudan a ver qué sistema encaja con tus prioridades.

1. ¿Quieres reutilizar el dispositivo?

Si prefieres no guardar ni mantener nada, el desechable es el camino más directo. Si quieres conservar la batería, necesitas algún tipo de pod o dispositivo recargable.

2. ¿Prefieres cartuchos prellenados o un depósito rellenable?

Un cartucho prellenado quita pasos: lo cambias y listo. Un depósito abierto te deja elegir entre muchos más líquidos, pero exige rellenarlo y cuidarlo.

3. ¿Cuánto mantenimiento estás dispuesto a hacer?

De menos a más mantenimiento:

  • Desechable: mínimo.
  • Pod cerrado: bajo.
  • Pod abierto: medio.
  • Mod o equipo avanzado: alto.

4. ¿Qué valoras más: portabilidad, autonomía o control?

Los dispositivos pequeños se llevan mejor, pero suelen tener menos batería y menos funciones. Los grandes ofrecen más autonomía y más ajustes, aunque abultan.

5. ¿Qué tipo de calada prefieres?

Si vienes del tabaco, lo normal es que busques una calada MTL, cerrada y parecida a la de un cigarrillo: la encontrarás en desechables y pods. Si quieres una entrada de aire más abierta, tendrás que mirar hacia dispositivos con airflow regulable.

6. ¿Vas a encontrar los recambios con facilidad?

Es tan importante como el aparato. Antes de comprometerte con un sistema, comprueba que sus cartuchos, resistencias o líquidos se venden habitualmente donde sueles comprar, y que el modelo no está a punto de descatalogarse.

Ejemplos de cada tipo de vaper

Estos ejemplos ilustran las categorías explicadas. No es una lista de los mejores: cada uno representa un sistema distinto.

Desechable

El Lost Mary BM1000 Watermelon Ice es un todo en uno clásico: 20 mg/ml, unas 1.000 caladas estimadas y 8,00 € por unidad. Nada que rellenar, nada que cargar, nada que conservar.

Pod cerrado recargable

El Lost Mary Tappo 2 Kit Triple Melon 20 mg es un dispositivo con batería recargable de 1.200 mAh y cartucho prellenado de 2 ml, compatible con la familia de cartuchos Tappo y ELFA. Cuesta 9,99 € y los cartuchos de recambio parten de 4,50 €.

Pod abierto

Lost Mary no comercializa pods rellenables, pero si buscas uno fuera de nuestro catálogo, estos son los datos que conviene mirar en la ficha: capacidad del depósito, si se cambia el pod entero o solo la resistencia, qué resistencias admite y en qué ohmios, y si el airflow es regulable. Un kit de este tipo suele moverse entre 15 y 35 €.

Mod o kit avanzado

Tampoco forman parte de nuestra gama. Si te planteas dar el salto, fíjate en el rango de potencia en vatios, en si la batería es interna o extraíble, en el tipo de atomizador y en la disponibilidad de resistencias para ese modelo concreto. Es la categoría con más curva de aprendizaje y la que más consumibles necesita.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué tipos de vapes hay?

Hay tres grandes grupos: vapers desechables, sistemas pod y mods o dispositivos avanzados. Los pods se dividen a su vez en cerrados, con cartuchos prellenados, y abiertos, con depósito rellenable. Los vape pens y los kits de inicio no son una familia aparte, sino formatos que caben dentro de las anteriores.

¿“Recargable” significa también “rellenable”?

No necesariamente. “Recargable” puede referirse solo a la batería. Un pod cerrado se carga por cable, pero su cartucho prellenado no se rellena. Para confirmar que un depósito admite líquido, busca las palabras “rellenable” o refillable.

¿Todos los cartuchos y líquidos son compatibles?

No. Los cartuchos están diseñados para familias concretas de dispositivos, y dos que se parezcan por fuera pueden no valer para el mismo aparato. En sistemas abiertos, el líquido y la resistencia también tienen que ajustarse a lo que indica el fabricante. Verifica siempre marca, modelo y versión antes de comprar un recambio.

¿Van a prohibir los vapers desechables en España?

A día de hoy su venta está permitida. En septiembre de 2025 se presentó un anteproyecto para modificar la Ley 28/2005 que plantea prohibir la venta y el suministro de cigarrillos electrónicos de un solo uso, pero ese texto todavía no se ha publicado en el BOE ni tiene fecha de entrada en vigor. Puedes seguir qué está confirmado y qué solo se ha propuesto.

¿Qué hago con un vaper desechable gastado?

No va a la basura doméstica, porque lleva una batería de litio. Deposítalo en un punto limpio o en un contenedor de residuos electrónicos y pilas. Muchos establecimientos que venden vapers también están obligados a admitir estos residuos, así que puedes preguntar en la tienda donde lo compraste.

¿Puedo llevar un vaper en el avión?

Sí, pero siempre en el equipaje de mano: los dispositivos con batería de litio no pueden facturarse en la bodega. A bordo no está permitido usarlo ni cargarlo. Si llevas líquidos, se aplican los límites habituales de la bolsa de plástico transparente, y conviene transportar el depósito lo más vacío posible para evitar fugas por la presión.

Conclusión

Entender los tipos de vaper es mucho más fácil si separas tres decisiones: si el dispositivo se reutiliza, qué componente repones y cuánto mantenimiento estás dispuesto a hacer.

El desechable lo reúne todo en una sola unidad. El pod conserva la batería y funciona con un cartucho cerrado o con un depósito abierto. El mod da más ajustes, pero pide más conocimiento y más trabajo.

Antes de decidirte, comprueba el sistema de recarga, la compatibilidad de los consumibles y qué trae exactamente la caja. Esos tres datos dicen mucho más que el diseño, el precio inicial o la cifra de caladas.

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